myar
Poeta recién llegado
¿De qué me sirve el azul del cielo
si no lo comparto contigo?
¿Y el mar inmenso de olas
si así de grande es nuestra distancia?
¿Cómo encuentro sentido
a la alegría si tú no estás conmigo?
¿De qué me sirven cien años de vida
si no tengo un minuto contigo?
El mundo entero sabe que te amo,
más tú que estás tan cerca,
y a la vez tan distante,
me ignoras, sin saber
el profundo dolor que me causas.
Si tan sólo hubiese llegado a tu vida
sólo unos meses antes,
tendría la valentía de decirte en persona
todo esto que inútilmente
plasmo en versos dolorosos.
Llegué tarde a tu vida, lo sé.
lo que aún más lamento es que
no haya visto antes ese anillo
que me quito la esperanza
y me hizo comprender
que no todo en la vida se puede obtener.
Y hoy, ya no consigo el olvido,
te clavas en mi mente
cual recuerdo inmortal,
y el corazón late más fuerte
y en mis venas la sangre hierve
al saber que nunca te podré alcanzar.
¿De qué me sirven las lágrimas
si tú no me consuelas?
Ya no tiene sentido el verde del bosque
si no lo disfrutas conmigo.
Ya no sirven los atardeceres junto al mar
y toda la poesía que me inspires escribir
sólo serviría un puñal en mi corazón
para que por fin deje de latir.
si no lo comparto contigo?
¿Y el mar inmenso de olas
si así de grande es nuestra distancia?
¿Cómo encuentro sentido
a la alegría si tú no estás conmigo?
¿De qué me sirven cien años de vida
si no tengo un minuto contigo?
El mundo entero sabe que te amo,
más tú que estás tan cerca,
y a la vez tan distante,
me ignoras, sin saber
el profundo dolor que me causas.
Si tan sólo hubiese llegado a tu vida
sólo unos meses antes,
tendría la valentía de decirte en persona
todo esto que inútilmente
plasmo en versos dolorosos.
Llegué tarde a tu vida, lo sé.
lo que aún más lamento es que
no haya visto antes ese anillo
que me quito la esperanza
y me hizo comprender
que no todo en la vida se puede obtener.
Y hoy, ya no consigo el olvido,
te clavas en mi mente
cual recuerdo inmortal,
y el corazón late más fuerte
y en mis venas la sangre hierve
al saber que nunca te podré alcanzar.
¿De qué me sirven las lágrimas
si tú no me consuelas?
Ya no tiene sentido el verde del bosque
si no lo disfrutas conmigo.
Ya no sirven los atardeceres junto al mar
y toda la poesía que me inspires escribir
sólo serviría un puñal en mi corazón
para que por fin deje de latir.
Última edición: