De regreso a Setiembre

Precioso poema amigo, me gusto mucho, dejaste plasmado muy bien el sentimiento de una perdida irremediable. Te felicito, sigue asi, que llegaras muy alto.

Un fuerta abrazo :::hug:::
Sandy
 
exelente poema
los demas te han elogiado vastante
yo solo hago homenaje a tu
pluma que plasmo tu idea
solo eso hago
un placer leerte ...
 
Un poema que hay que esmerarse al leerlo,metaforas y buenas reflexiones, no todos los dias hay poemas asi, me alegra leerte.Un abrazo
 
Los jirones de tu vestido en fragancia
almidonado con los pasos aprendidos,
de tulipanes que bebieron la distancia
del escapulario de los versos perdidos.



Un verdadero honor leerte en esta magnifica composición, de trazo elegante en versos conquistados y liberados en belleza poética, se iluminan en pasos gigantes de tu genial pluma.
 
Mujer de años cortos, lengua de hojaldre,
Pies de virgen, pies de lluvia de trigo.
Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
Cuello de ave que emigra, Cuello de torrente postergado,
Amenaza añeja, escondida en los rayos de los dioses.
Porte de alfileres fríos, brazos de alquiler,
Piernas de confitería, labios húmedos socios de los míos,
Caballo de mar que juzga al viento, viento caído a tus caderas,
Pupilas que no compro pero todavía demando.
En tanto bebiste aquel trago, heriste el pan de la luna,
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.
Sin lugar para un olvido o dos reproches,
De visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,
Y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.
Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
Solían guarecernos entre baldosas
De vez en cuando, y no por colecta,
Para colgarnos el ropaje de la cercanía.
Chocolates y un poco de vino,
Entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.
El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
Vaya qué imagen tenía entre mis manos.
Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
Mezclando cualquier boliche,
Saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.
Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
Mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos", me dijo.
Dejándome huérfano,
Como lo hacen las balas de los pájaros del norte.
Sin embargo, saliste en el diario, los viejos pasos de otra historia,
Heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
Y el saludo me costaba el orgullo de la banca.
Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
Aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres, la partida había perdido.

Gusto pasar por tus versos lleno de imagenes que comunican tu sentimiento
saludos
 
Mujer de años cortos, lengua de hojaldre,
Pies de virgen, pies de lluvia de trigo.
Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
Cuello de ave que emigra, Cuello de torrente postergado,
Amenaza añeja, escondida en los rayos de los dioses.
Porte de alfileres fríos, brazos de alquiler,
Piernas de confitería, labios húmedos socios de los míos,
Caballo de mar que juzga al viento, viento caído a tus caderas,
Pupilas que no compro pero todavía demando.
En tanto bebiste aquel trago, heriste el pan de la luna,
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.
Sin lugar para un olvido o dos reproches,
De visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,
Y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.
Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
Solían guarecernos entre baldosas
De vez en cuando, y no por colecta,
Para colgarnos el ropaje de la cercanía.
Chocolates y un poco de vino,
Entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.
El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
Vaya qué imagen tenía entre mis manos.
Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
Mezclando cualquier boliche,
Saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.
Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
Mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos", me dijo.
Dejándome huérfano,
Como lo hacen las balas de los pájaros del norte.
Sin embargo, saliste en el diario, los viejos pasos de otra historia,
Heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
Y el saludo me costaba el orgullo de la banca.
Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
Aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres, la partida había perdido.


Bienvenido! encantada de leerte y saborear tu pluma. Podès quitar algunas mayùsculas asì se te verà mejor el escrito. Besitos envueltos en poesìa

Lau
 
Muy buen poema, estoy de acuerdo que tiene mucho de subrealismo, abordas bien el estilo.
Me gusto.
Bienvenido al portal.
Abrazos.
Nejinska
 
"Pupilas que no compro pero todavía demando."

"Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.
Sin lugar para un olvido o dos reproches,"

"comenzaba a jugar tu juego sin los dados"

Bellos versos, bienvenido poeta...
 
Excelentes metaforas y juego de palabras un gustazo haber leido vuestro poema sea bienvenido al portal espero vlver a leerle prontro. Saludos.

PD gracias por pasarme el link del poema
 
Mujer de años cortos, lengua de hojaldre,
Pies de virgen, pies de lluvia de trigo.
Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
Cuello de ave que emigra, Cuello de torrente postergado,
Amenaza añeja, escondida en los rayos de los dioses.
Porte de alfileres fríos, brazos de alquiler,
Piernas de confitería, labios húmedos socios de los míos,
Caballo de mar que juzga al viento, viento caído a tus caderas,
Pupilas que no compro pero todavía demando.
En tanto bebiste aquel trago, heriste el pan de la luna,
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.
Sin lugar para un olvido o dos reproches,
De visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,
Y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.
Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
Solían guarecernos entre baldosas
De vez en cuando, y no por colecta,
Para colgarnos el ropaje de la cercanía.
Chocolates y un poco de vino,
Entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.
El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
Vaya qué imagen tenía entre mis manos.
Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
Mezclando cualquier boliche,
Saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.
Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
Mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos", me dijo.
Dejándome huérfano,
Como lo hacen las balas de los pájaros del norte.
Sin embargo, saliste en el diario, los viejos pasos de otra historia,
Heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
Y el saludo me costaba el orgullo de la banca.
Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
Aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres, la partida había perdido.

Muy bueno! En verdad disfruté la lectura. Al principio se maneja una escena un poco descriptiva en cuando a las metáforas, pero después pasa a un término lírico diferente, aunque ese "Yo" siempre refleja la melancolía en cada verso. Me gustaría que este hermoso poema fuera dividio si quiera en dos estrofas, para una mayor estética del mismo. (es algo personal) usted decidirá.

Lo felicito, de todo corazón.
Un abrazo.
Jeison.
 
Mira, me tomé la libertad de citarte para darle otro tono a tu poema,
qué te parecería exponerlo así???
Creo que se leería un poco mejor...
Saludos!!!

Mujer de años cortos,
lengua de hojaldre,
pies de virgen, pies de lluvia de trigo.

Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
cuello de ave que emigra,
cuello de torrente postergado.
Amenaza añeja escondida en los rayos de los dioses.

Porte de alfileres fríos,
brazos de alquiler,
piernas de confitería,
labios húmedos socios de los míos.

Caballo de mar que juzga al viento,
viento caído a tus caderas,
pupilas que no compro pero todavía demando.

En tanto bebiste aquel trago,
heriste el pan de la luna...
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.

Sin lugar para un olvido o dos reproches,
de visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,
y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.

Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
solían guarecernos entre baldosas
de vez en cuando, y no por colecta,
para colgarnos el ropaje de la cercanía.

Chocolates y un poco de vino,
entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.

El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
vaya qué imagen tenía entre mis manos.

Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
mezclando cualquier boliche,
saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.

Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
Mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos" , me dijo,
dejándome huérfano,
como lo hacen las balas de los pájaros del norte.

Sin embargo, saliste en el diario,
los viejos pasos de otra historia,
heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
y el saludo me costaba el orgullo de la banca.

Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres,
la partida había perdido.
 
Mujer de años cortos, lengua de hojaldre,
Pies de virgen, pies de lluvia de trigo.
Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
Cuello de ave que emigra, Cuello de torrente postergado,
Amenaza añeja, escondida en los rayos de los dioses.
Porte de alfileres fríos, brazos de alquiler,
Piernas de confitería, labios húmedos socios de los míos,
Caballo de mar que juzga al viento, viento caído a tus caderas,
Pupilas que no compro pero todavía demando.
En tanto bebiste aquel trago, heriste el pan de la luna,
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.
Sin lugar para un olvido o dos reproches,
De visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,
Y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.
Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
Solían guarecernos entre baldosas
De vez en cuando, y no por colecta,
Para colgarnos el ropaje de la cercanía.
Chocolates y un poco de vino,
Entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.
El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
Vaya qué imagen tenía entre mis manos.
Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
Mezclando cualquier boliche,
Saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.
Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
Mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos", me dijo.
Dejándome huérfano,
Como lo hacen las balas de los pájaros del norte.
Sin embargo, saliste en el diario, los viejos pasos de otra historia,
Heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
Y el saludo me costaba el orgullo de la banca.
Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
Aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres, la partida había perdido.


Te felicito por este exelente escrito, la expresión de un poeta se hace obvia cuando el amor se cuela entre sus versos y tú has sabido darle un toque elegante.
Un placer leerte y aprovecho para darte la bienvenida amigo, saludos y estrellas.
 
Mujer de años cortos,
lengua de hojaldre,
pies de virgen, pies de lluvia de trigo.

Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
cuello de ave que emigra,
cuello de torrente postergado.
Amenaza añeja, escondida en los rayos de los dioses.

Porte de alfileres fríos,
brazos de alquiler,
Piernas de confitería,
labios húmedos socios de los míos.

Caballo de mar que juzga al viento,
viento caído a tus caderas,
pupilas que no compro pero todavía demando.

En tanto bebiste aquel trago,
heriste el pan de la luna...
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.

Sin lugar para un olvido o dos reproches,
de visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,

Y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.

Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
solían guarecernos entre baldosas
de vez en cuando, y no por colecta,
para colgarnos el ropaje de la cercanía.

Chocolates y un poco de vino,
entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.

El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
vaya qué imagen tenía entre mis manos.

Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
mezclando cualquier boliche,
saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.

Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos", me dijo.
Dejándome huérfano,
como lo hacen las balas de los pájaros del norte.

Sin embargo, saliste en el diario,
los viejos pasos de otra historia,
heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
y el saludo me costaba el orgullo de la banca.

Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres,
la partida había perdido.

Me haz hecho vivir una historia surrealista, llena de diferentes matices, sentires y sabores... todos juntos le dan forma a esta obra... un gusto pasar por tus letras :::hug::: y Bienvenido :)
 
Mujer de años cortos,
lengua de hojaldre,
pies de virgen, pies de lluvia de trigo.

Cabello de flechas que lidian contra mis meses de vidrio,
cuello de ave que emigra,
cuello de torrente postergado.
Amenaza añeja, escondida en los rayos de los dioses.

Porte de alfileres fríos,
brazos de alquiler,
Piernas de confitería,
labios húmedos socios de los míos.

Caballo de mar que juzga al viento,
viento caído a tus caderas,
pupilas que no compro pero todavía demando.

En tanto bebiste aquel trago,
heriste el pan de la luna...
Yo comenzaba a jugar el juego de la duda.

Sin lugar para un olvido o dos reproches,
de visita, entre semana, tuve tus llamados y más mensajes,

Y yo que tan sólo esperaba algún sábado a la noche.

Estas gotas que hoy se olvidan del piloto,
solían guarecernos entre baldosas
de vez en cuando, y no por colecta,
para colgarnos el ropaje de la cercanía.

Chocolates y un poco de vino,
entusiastas tus lunares, viajeros a contramano.

El televisor alumbraba la silueta de la flaca,
vaya qué imagen tenía entre mis manos.

Y yo que tan sólo esperaba otro sábado a la noche.
Un próximo encuentro entre birras y vicios
mezclando cualquier boliche,
saqué boleto en ayunas,
para matarte con mi beso, para morirme en tu locura.

Con sábanas de testigo y una persiana como juez,
mi reloj marcó las diez, "hasta acá llegamos", me dijo.
Dejándome huérfano,
como lo hacen las balas de los pájaros del norte.

Sin embargo, saliste en el diario,
los viejos pasos de otra historia,
heriste el pan de la luna,
comenzaba a jugar tu juego sin los dados
y el saludo me costaba el orgullo de la banca.

Acompañando las desdichas de tu vuelta sin disfraces,
aposté pleno la mañana y sin avisos ni entreveres,
la partida había perdido.

Esta muy bueno tu poema, tiene un poco de todo... muy buenas imagenes y sensaciones.. escribe poeta, sigue dandonos la dicha de leerte.. besit0
 
"...para matarte con mi beso, para morirme en tu locura..." uno de los versos q más me gustó...excelente escrito Angel...un gusto venir a leer...tus estrellas y saludos cordiales...Mariela
 
Toda una vida en letras... un camino largo para recorrer su profundidad, que se sintio grato, recitandolo a la intemperie hasta el aire se queda sin repirar.

Me encanto mucho de verdad..Besos!!
 
muy melancólico tu poema, me gusta tu narración, no aburres, muy entretenido...

Besos.
 
hermoso septiembre ....tu alma es tu tesoro ...cualquiera lo puede ver en tus letras ..un placer...gracias amigo, un saludo
 

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