Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
DE ROSA
Un día rosa
con perfil fraccionado y
minimizado
donde todo me sabe con cadencias temerarias
a mierda y a tu ausencia.
Entre las reminiscencias espinosas
el espectro de tu sombra y sus caprichos desvergonzados que martirizan y masturban
con tinte de sadista y bien refinado, tus recuerdos.
Sobre esta piel de mil contornos
que torturaste sutilmente con tu lengua inquieta
los espacios fríos incorruptibles que han dejado tu cuerpo en mis manos reiteradamente, y el ensimismamiento, obsesionado y finalmente
perturbador que fielmente se retuercen en la parálisis de tu ausencia.
Un día rosa, recurrente
donde tropieza mi alma en el laberinto de la frustración y su impunidad necia, de querer atrapar el distorsionado sueño en el espejo que esconde Alice, dentro de sus enaguas.
Taciturno, día rosa
!Oh! La mueca tangible que añoró y elude mi paso.
Tan solo presintiendo lo no hablado
la desesperanza es periódica, litigante
como el látigo que tortura mis labios
en busca de las promesas que me condenan a la cruz
que promete redimir pero no muestra compasión mucho menos olvido y solo los clavos sangrando le espera.
Sin poder encontrar donde fondear mi desesperación
ni un lugar calmado, para desangrar en mi soledad
las palabras vertidas de tus labios
para que mueran exiliadas, desterradas por siempre condenándonos eternamente al destierro de los cuerpos desnudos de silencio y ruina.
Soy el guía y creador
de esta desesperación que me tiene atrapado en su propio desperdicio
en su propia respiración reciclada para negar alocadamente la despedida que no nos dimos y por siempre anhelamos.
Un día rosa
con perfil fraccionado y
minimizado
donde todo me sabe con cadencias temerarias
a mierda y a tu ausencia.
Entre las reminiscencias espinosas
el espectro de tu sombra y sus caprichos desvergonzados que martirizan y masturban
con tinte de sadista y bien refinado, tus recuerdos.
Sobre esta piel de mil contornos
que torturaste sutilmente con tu lengua inquieta
los espacios fríos incorruptibles que han dejado tu cuerpo en mis manos reiteradamente, y el ensimismamiento, obsesionado y finalmente
perturbador que fielmente se retuercen en la parálisis de tu ausencia.
Un día rosa, recurrente
donde tropieza mi alma en el laberinto de la frustración y su impunidad necia, de querer atrapar el distorsionado sueño en el espejo que esconde Alice, dentro de sus enaguas.
Taciturno, día rosa
!Oh! La mueca tangible que añoró y elude mi paso.
Tan solo presintiendo lo no hablado
la desesperanza es periódica, litigante
como el látigo que tortura mis labios
en busca de las promesas que me condenan a la cruz
que promete redimir pero no muestra compasión mucho menos olvido y solo los clavos sangrando le espera.
Sin poder encontrar donde fondear mi desesperación
ni un lugar calmado, para desangrar en mi soledad
las palabras vertidas de tus labios
para que mueran exiliadas, desterradas por siempre condenándonos eternamente al destierro de los cuerpos desnudos de silencio y ruina.
Soy el guía y creador
de esta desesperación que me tiene atrapado en su propio desperdicio
en su propia respiración reciclada para negar alocadamente la despedida que no nos dimos y por siempre anhelamos.
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