Entre éxtasis y duda,
entre miradas razas,
entre sutil deseo,
conviertes mis ansias
en mordaces brazas.
Extasiado de tu mirar,
de ese silencio ensordecedor,
de este tu juego
de palabras nunca dadas,
de un si escondido
de un tal vez mañana.
Una semana te he conocido,
siete días de gentil suplicio,
es que se hace grato ver con sigilo
como tus rizos cenizos vislumbran
rallos dorados del sol que envidio.
Una semana te he conocido,
siete días en que por ti vivo,
pues es dulce regalo ver tus labios,
suave cúmulo de terciopelo
que en lascivia lleva al pecado
A veces, a tu lado sueño acalorado,
en espejismo pareces estarme amando
e inclemente realidad me ha golpeando
al saber que entre nosotros aún nada ha pasado
Siete días de una semana
y en ti vivo extasiado,
espero que de siete en siete
una a una las semanas
permitan tenerte ser adorado
pues de ti me mantengo extasiado
porque el amor desde hace una semana
se ha posado a mi lado.
Sibelius
entre miradas razas,
entre sutil deseo,
conviertes mis ansias
en mordaces brazas.
Extasiado de tu mirar,
de ese silencio ensordecedor,
de este tu juego
de palabras nunca dadas,
de un si escondido
de un tal vez mañana.
Una semana te he conocido,
siete días de gentil suplicio,
es que se hace grato ver con sigilo
como tus rizos cenizos vislumbran
rallos dorados del sol que envidio.
Una semana te he conocido,
siete días en que por ti vivo,
pues es dulce regalo ver tus labios,
suave cúmulo de terciopelo
que en lascivia lleva al pecado
A veces, a tu lado sueño acalorado,
en espejismo pareces estarme amando
e inclemente realidad me ha golpeando
al saber que entre nosotros aún nada ha pasado
Siete días de una semana
y en ti vivo extasiado,
espero que de siete en siete
una a una las semanas
permitan tenerte ser adorado
pues de ti me mantengo extasiado
porque el amor desde hace una semana
se ha posado a mi lado.
Sibelius