De tal palo, tal astilla

carlos lopez dzur

Poeta que considera el portal su segunda casa
Una Mano vendrá sobre tí, Gedeón Jerubaal,
y contra tí, Abimelec, una rueda que juzga
y una espada en mano de escudero.
La Historia no es amiga de ninguno.
Amigo únicamente, la sublime
anulación del Silencio. Ni el perdón
de la muerte ni las victorias en vida
libran de la Mano que rota
y su karma perturbador.

Gedeón, juez, guerrero y padre humano
eres la Historia, arcilla del Tiempo presente.
¡Historia, croceana, como única realidad!
Eres la voz del que dice Yo, siempre yo,
y el Yo es el efod de su pueblo,
su hablar, su praxis idolátrica y el vestido
de sus interpretaciones, sacerdocio innoble.

De la magnitud de su quehacer, Gedeón se jacta.
De su obra guerrera contra aquellos que llama
enemigos de Israel, enemigos de mi Yo
y de la arcilla en las llanuras de Ofrah,
se admira, porfía. El mundo que no encaja
en su Yo, lo ha definido idolatría.
Gedeón es intolerante y no oye,
es infiel al que Ve, al que tiene su presencia
en todo como el Ojo de Ayín.

Gedeón es el mal amigo de sus semejantes.
Quien no admira las cualidades de otros.
Su miopía es grande: No admite la otredad
y el corazón lo castiga. No. No es Yahvé.
Su propio corazón lo azota y enemistad le trae
con los amalecitas y con jefes de Madián,
Oreb y Zeeb; él va y asesina.
El que ofende y mata, sin embargo,
también muere. Asesinados han sido
sus hermanos y tendrá que aprender
oyendo al ángel y llorando. No.
No es el ángel de Yahvé
a quien se reprenderá. No.
A su corazón endurecido, propio,
su corazón del sarcasmo
hasta que aprenda que no es digno
de ser juez ni rey ni guerrero...

2.

Los puros no quieren otra cosa
que el fuego del Oír, el silencio.
Y él ha querido las cabezas de los jefes
de Madián, Oreb y Zeeb y los altares
de Baal, hechos cenizas
y un pueblo que diga «Sí» cuando el Yo
dice: «No». Con persecuciones, no se sabe
a quien oir, si Elohim, sí Yahvé.
Pero los puros no tienen parte
en el crimen; para ellos, no existe
que con joyas de saqueo se ponga
vestiduras, se elabore su efod.
Impura la simiente que adora los atuendos
y a su violencia llama la Fe.

3.

Abimelec, hijo de Gedeón, como tu padre eres.
La Historia, como arcilla del Tiempo presente.
¡Historia, croceana, como única realidad!
Voz del que dice Yo, siempre yo.
¿Cómo ha de ser rey quien no es amigo
ni de sus propios hermanos y, en secreto
o en pública orgía de sangre, los extermina?
¿Cómo legitimar tu liderazgo si
con todos tus hermanos haces disputa
de muerte, homicida?
Ya se te ha proclamado rey,
pero, arma tu Yo, a tres años de tu falso gozo
y tu victoria, porque van a desafiarte
las gentes de Siquem y ciudades vecinas
y la muerte de tus hermanos, pide sangre.
Apresúrate, Abimelec, vence con Gaal
a los rebeldes de Siquem
y mata a todos los habitantes de la ciudad,
arrásalos y cúbrelos de sal.
Repite tu faena en la ciudad de Migdal Siquem,
rebusca en la cripta del templo.
Haz allí tus asesinatos. Y toma luego a Tebés.

Vendrá la Mano que rota y perturba.
Girará donde no esperas por el clamor
de los refugiados y caerá la piedra de molino
sobre el cráneo de tus matanzas.
Mira como mueren los malos amigos,
pidiendo al escudero: «Dáme muerte
y que no se diga que una mujer
es quien me mata. La Historia
me tiene avergonzado».

03-03-2006 / Indice: El libro de la amistad y el amor
 
Última edición:
Pasajes historicos de la biblia hechos poema.Gran conocedor de la historia y nos dan ejemplo con tu valia.Ahi aprende uno mismo.Y tambien ver la misma avaricia del poder que no tiene ojos si no para los propios sin ver a los otros sacudiendo la justicia y donde mal obra tanta injusticia.
En fin,un gusto leerte.
 
Pasajes historicos de la biblia hechos poema. Gran conocedor de la historia y nos dan ejemplo con tu valia. Ahi aprende uno mismo.Y tambien ver la misma avaricia del poder que no tiene ojos si no para los propios sin ver a los otros sacudiendo la justicia y donde mal obra tanta injusticia.
En fin,un gusto leerte.

Ese fragmento del Libro de Jueces, para quien lo lee como un poeta o un creyente puro, es toda una denuncia del genocidio y el fratricidio con la antiguedad de milenios. Gedeón, artífice de la idolotría del poder, como bien dices. Su hijo Abimelek mata a sus 70 hermanos por ambición para que ninguno le dispute el poder, el trono y, al final, heredándose el Karma, la Rueda Cósmica del Destino, la Justicia inescapable, le llegaría a ambos. La Mano que rota está metafóricamente sugerida en el Libro de Jueces. Una mujer / la Justicia / que no es nada ciega / deja caer una piedra de molino que le abre el cráneo al pobre Abimelek.

Saludos, Héctor. Gracias por leer.

un abrazo,
carlos

Pd: Cualquier parecido con el conflicto de los reyes de Gerar / el futuro Israel / y los madianitas y amalacitas / vecinos árabes y palestinos / es puro coincidencia... LOL.
 
Ese fragmento del Libro de Jueces, para quien lo lee como un poeta o un creyente puro, es toda una denuncia del genocidio y el fratricidio con la antiguedad de milenios. Gedeón, artífice de la idolotría del poder, como bien dices. Su hijo Abimelek mata a sus 70 hermanos por ambición para que ninguno le dispute el poder, el trono y, al final, heredándose el Karma, la Rueda Cósmica del Destino, la Justicia inescapable, le llegaría a ambos. La Mano que rota está metafóricamente sugerida en el Libro de Jueces. Una mujer / la Justicia / que no es nada ciega / deja caer una piedra de molino que le abre el cráneo al pobre Abimelek.

Carlitos, magnífica exposición haces de ese fragmento del Libro de Jueces. Es importantísimo comparar el panorama de esas épocas históricas-biblicas en que los mandatarios se consideraban reyes y elegidos por Dios y en que no habían elecciones como en el presente, para que lo tengamos muy en cuenta.

Lo que llama poderosamente la atención es la cantidad de hermanos que tenía el hijo de Gadeón y a los que mató su hijo Abimelek. Serían 70 hermanos distribuidos entre la madre y el padre. En fin, son pasajes biblicos que no podemos comprobar.

Estrellas, besos y abrazos de Dilia.
 
Ese fragmento del Libro de Jueces, para quien lo lee como un poeta o un creyente puro, es toda una denuncia del genocidio y el fratricidio con la antiguedad de milenios. Gedeón, artífice de la idolotría del poder, como bien dices. Su hijo Abimelek mata a sus 70 hermanos por ambición para que ninguno le dispute el poder, el trono y, al final, heredándose el Karma, la Rueda Cósmica del Destino, la Justicia inescapable, le llegaría a ambos. La Mano que rota está metafóricamente sugerida en el Libro de Jueces. Una mujer / la Justicia / que no es nada ciega / deja caer una piedra de molino que le abre el cráneo al pobre Abimelek.

Carlitos, magnífica exposición haces de ese fragmento del Libro de Jueces. Es importantísimo comparar el panorama de esas épocas históricas-biblicas en que los mandatarios se consideraban reyes y elegidos por Dios y en que no habían elecciones como en el presente, para que lo tengamos muy en cuenta.

Lo que llama poderosamente la atención es la cantidad de hermanos que tenía el hijo de Gadeón y a los que mató su hijo Abimelek. Serían 70 hermanos distribuidos entre la madre y el padre. En fin, son pasajes biblicos que no podemos comprobar.

Estrellas, besos y abrazos de Dilia.


Gracias por pasar, Dilia. Gedeón era polígamo, según fue costumbre en su tiempo y hombre muy poderoso y vital. De ahí el gran número de hijo en sus decenas de esposas. La precisión en cuanto a datos sobre la historia de ese periodo divide a los investigadores; pero si es obvio que concuerdan con los hechos fundamentales. Gedeon y Abimelek ocasionaron muchas guerras y eran intolerantes al máximo. La Biblia dice que cuando venian ángeles / mensajeros/ a hablar a Gedeón él se ponía sarcástico, prepotente; es por eso que su dureza de corazón se castiga kármicamente en su familia... le mueren dos hermanos y sus hijos...

un abrazo,
carlos
 

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