orlando medina
Poeta recién llegado
DE TÍ SÓLO QUEDA
De tí sólo queda el reflejo de tu rostro muriéndose en mis ojos,
el estigma de tu adiós golpeando los pétalos que sostienen mi vida,
el fulgor de tus maravillosos ojos diluyéndose en la distancia,
rastros de tu belleza titilando en las manos de mi soledad,
más sin embargo en las noches abrazo el fantasma de tu voz,
así como las miradas abrazan a las estrellas.
De tí sólo quedan las huellas de tus besos
durmiéndose en el frío de mis labios,
el azul de tu ausencia arropando mi garganta,
el dolor que surge como estela hirviente al desatarse el lazo
que unía el destino de tu alma a la mía
Y tanto que te amé
Sólo queda el recuerdo de tu sonrisa naufragando en mis lágrimas
De tí
de tí ya no queda nada
Ni la magia que emanaba la piel de tu inocencia,
ni aquellas caricias que estremecían la inmortalidad de mi alma.
De tí no queda nada
Sólo la melodía de tu voz cuando me decías te amo
El astro que formé para bendecir tu destino
Y mi corazón esperando por tí
A los pies de la eternidad
De tí sólo queda el reflejo de tu rostro muriéndose en mis ojos,
el estigma de tu adiós golpeando los pétalos que sostienen mi vida,
el fulgor de tus maravillosos ojos diluyéndose en la distancia,
rastros de tu belleza titilando en las manos de mi soledad,
más sin embargo en las noches abrazo el fantasma de tu voz,
así como las miradas abrazan a las estrellas.
De tí sólo quedan las huellas de tus besos
durmiéndose en el frío de mis labios,
el azul de tu ausencia arropando mi garganta,
el dolor que surge como estela hirviente al desatarse el lazo
que unía el destino de tu alma a la mía
Y tanto que te amé
Sólo queda el recuerdo de tu sonrisa naufragando en mis lágrimas
De tí
de tí ya no queda nada
Ni la magia que emanaba la piel de tu inocencia,
ni aquellas caricias que estremecían la inmortalidad de mi alma.
De tí no queda nada
Sólo la melodía de tu voz cuando me decías te amo
El astro que formé para bendecir tu destino
Y mi corazón esperando por tí
A los pies de la eternidad
::
::
::