Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡ Amor ¡
Eres de tierra y de canto.
Eres de carne y piel diosa.
Porque te huelo y arpegio la prosa
con las notas rasgando los sostenidos
y tu amor se hace tiempo en bemoles,
agitando las vendimias del prado y
del pasto sus nutrientes.
Eres de rocío y de gota.
Eres brasa y ascua.
Porque tu cerezo de lar
sigue traspasando los fuegos volcánicos y
horada mis sienes calcinadas.
Me rodeas con tu alma de remolino y trópico agitado
hasta mis últimas membranas.
¿ De que eres mi enamorada?
Le pregunté a Baco y sus festines
y de los icores invocados de Dionisio
no hallé la uva de tus racimos.
Besé la estatua del Milo y Venus respondió
que siempre lo ha ignorado y
sus pergaminos ha quemado de celos.
Eres de planta y vino.
Eres de fruto y parra.
Dura como la tierra y
lene como depurado algodón.
baño nacarado tu piel,
espongiario tu corazón.
Eres el punto donde nace el ombligo de la tierra
y la dulce palabra con que amanezco creciendo.
En tus túneles conocidos
viajan mis mundos sus fragancias
y los barcos rodadores del agua
estallan con el amarillo
de limones hijos de tu luz exprimida.
Eres de tierra y de canto.
Eres de carne y piel diosa.
Porque te huelo y arpegio la prosa
con las notas rasgando los sostenidos
y tu amor se hace tiempo en bemoles,
agitando las vendimias del prado y
del pasto sus nutrientes.
Eres de rocío y de gota.
Eres brasa y ascua.
Porque tu cerezo de lar
sigue traspasando los fuegos volcánicos y
horada mis sienes calcinadas.
Me rodeas con tu alma de remolino y trópico agitado
hasta mis últimas membranas.
¿ De que eres mi enamorada?
Le pregunté a Baco y sus festines
y de los icores invocados de Dionisio
no hallé la uva de tus racimos.
Besé la estatua del Milo y Venus respondió
que siempre lo ha ignorado y
sus pergaminos ha quemado de celos.
Eres de planta y vino.
Eres de fruto y parra.
Dura como la tierra y
lene como depurado algodón.
baño nacarado tu piel,
espongiario tu corazón.
Eres el punto donde nace el ombligo de la tierra
y la dulce palabra con que amanezco creciendo.
En tus túneles conocidos
viajan mis mundos sus fragancias
y los barcos rodadores del agua
estallan con el amarillo
de limones hijos de tu luz exprimida.
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