Benjamín León
Poeta recién llegado
De tus ojos a tu boca,
de tu boca hasta tu frente,
quiero palpitarte tanto,
quiero enmudecerte siempre,
que renazca el brillo dulce
de las palomas durmientes
que volaron por tu pecho
después de callar tu vientre.
Quiero zurcirte con mi alma
y tallarme entre tus dientes,
nacer de la misma noche
y en tu blanco acontecerme,
para serte cuerpo adentro
y verano adentro serte.
Tan sólo un ramo de sombras
que danzando en lo insistente,
van calándose en tus bordes,
como luciérnagas breves.
De tus ojos a tu boca,
de tu boca hasta tu frente,
quiero el agua de tu orilla
cuando de tu nombre nieve,
como una rosa de luz
o un pincel de frágil muerte.
de tu boca hasta tu frente,
quiero palpitarte tanto,
quiero enmudecerte siempre,
que renazca el brillo dulce
de las palomas durmientes
que volaron por tu pecho
después de callar tu vientre.
Quiero zurcirte con mi alma
y tallarme entre tus dientes,
nacer de la misma noche
y en tu blanco acontecerme,
para serte cuerpo adentro
y verano adentro serte.
Tan sólo un ramo de sombras
que danzando en lo insistente,
van calándose en tus bordes,
como luciérnagas breves.
De tus ojos a tu boca,
de tu boca hasta tu frente,
quiero el agua de tu orilla
cuando de tu nombre nieve,
como una rosa de luz
o un pincel de frágil muerte.