Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces me siento cansado de buscar,
hoy te esperé en el subterráneo,
a un lado de la línea,
ansioso veía pasar rostros
y en ellos tus ojos no sonreían,
sólo en baldosas heladas me sostenía
y el chiflón del tranvía que me atraía.
De vez en cuando,
camino aceras sin dar con tu figura,
te avizoro en mi cabeza,
pero no alcanzo a saber como eres
y la neblina se hace espesa en mis ojos,
sólo sintiendo ánimas que acechaban mi aura.
De tiempo en tiempo,
presiento tu llegada
y se regocija mi alma
y mi andar endereza su pisar,
la luz que expido enceguece las salivas,
que hasta hace un rato se hacían secas en mi garganta,
pero, es de tiempo en tiempo
y no como pretendo eterno.
El neón ya cubre mi caminata
y es otro día sin ubicarla
quizás donde estás no te he buscado,
quizás no has esperado mi llegada,
quizás este quizás se ha transformado en circulo
y mi mano sólo han apretado sombras,
que se han ido quedando pegadas,
confundiendo mis palmas con llagas,
que se han ido quedando cicatrizadas.....
hoy te esperé en el subterráneo,
a un lado de la línea,
ansioso veía pasar rostros
y en ellos tus ojos no sonreían,
sólo en baldosas heladas me sostenía
y el chiflón del tranvía que me atraía.
De vez en cuando,
camino aceras sin dar con tu figura,
te avizoro en mi cabeza,
pero no alcanzo a saber como eres
y la neblina se hace espesa en mis ojos,
sólo sintiendo ánimas que acechaban mi aura.
De tiempo en tiempo,
presiento tu llegada
y se regocija mi alma
y mi andar endereza su pisar,
la luz que expido enceguece las salivas,
que hasta hace un rato se hacían secas en mi garganta,
pero, es de tiempo en tiempo
y no como pretendo eterno.
El neón ya cubre mi caminata
y es otro día sin ubicarla
quizás donde estás no te he buscado,
quizás no has esperado mi llegada,
quizás este quizás se ha transformado en circulo
y mi mano sólo han apretado sombras,
que se han ido quedando pegadas,
confundiendo mis palmas con llagas,
que se han ido quedando cicatrizadas.....