cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Decirte adiós fue más fuerte
mas doloroso de lo que nunca imagine
entre cordura y paso demente
cerré los ojos y partí.
No quería ver tu rostro,
tu cabello ni siquiera tus pies.
Sabia que de hacerlo temblarían mis labios.
No sé postrarme, ni por ti ni por mi.
Cerramos la puerta con un débil sonido
no discutimos, fue una charla de amigos
sin embargo representaba tanto...
Que aun sin lagrimas estaba en llanto.
La fuerza de nuestra decisión
llevaba impresa una nueva situación.
Yo al garete, tu en mis recuerdos
todo en pasado, hoy de ti no soy dueño.
Decirte adiós me hizo más silente
deje de sonreír y levante la frente
encontraré consuelo en escribirte
cartas hechas para no mandarse.
Pero habrá una nueva destinatario:
Alguna mujer que querrá leer
historias de caballerías y corsarios.
Que no le importara mucho o poca historia tener,
que no tendrá el dolor compartido
y sin embargo estará conmigo.
Decirte adiós permitirá al dolor partir
será preciso si quiero un mañana vivir.
Ya nos hacíamos daño al solo corroer.
¡Vive! que ya es tiempo de merecer.
mas doloroso de lo que nunca imagine
entre cordura y paso demente
cerré los ojos y partí.
No quería ver tu rostro,
tu cabello ni siquiera tus pies.
Sabia que de hacerlo temblarían mis labios.
No sé postrarme, ni por ti ni por mi.
Cerramos la puerta con un débil sonido
no discutimos, fue una charla de amigos
sin embargo representaba tanto...
Que aun sin lagrimas estaba en llanto.
La fuerza de nuestra decisión
llevaba impresa una nueva situación.
Yo al garete, tu en mis recuerdos
todo en pasado, hoy de ti no soy dueño.
Decirte adiós me hizo más silente
deje de sonreír y levante la frente
encontraré consuelo en escribirte
cartas hechas para no mandarse.
Pero habrá una nueva destinatario:
Alguna mujer que querrá leer
historias de caballerías y corsarios.
Que no le importara mucho o poca historia tener,
que no tendrá el dolor compartido
y sin embargo estará conmigo.
Decirte adiós permitirá al dolor partir
será preciso si quiero un mañana vivir.
Ya nos hacíamos daño al solo corroer.
¡Vive! que ya es tiempo de merecer.