mada mada dane
Poeta recién llegado
Decisiones y recuerdos
Recuerdos innumerables, recuerdos fascinantes, tan esenciales.
Tu el que fuiste mi amor, mi eterna razón de vivir, el niño que me hizo sonreír, llorar y brillar, tu el que me regalaste la esperanza, cuando estaba desconsolada, me distes una ilusión
Momentos geniales, mi vida contigo era un regalo de la ternura y bondad, me enseñaste, me educaste.
En plena lluvia me recogiste, me tendiste la mano, me dijiste: niña de la noche que hacéis, llorando en el desierto, que hacéis acompañando a las estrellas sin decir nada levante mi rostro, te vi, sentí algo, no descifre que es
Cargando una cruz en tus manos, acercándote al final, descendiendo de mi cielo, descifrando la verdad de una pena, de mi agonía entera
Supiste como ayudarme y entenderme, supiste darme lo que necesitaba, amor y ternura, pero nunca supiste darme tu confianza.
Te considere un amigo fiel, pero traicionada resulte, dolor intenso me provoque, el dolor de la daga del amor me envolvió en un manto de espinas y soledad, un manto que pronto me matara.
Son momentos infinitos, pero ese infinito tiene su final, un final que llegara, tarde o temprano vendrá, el dolor se apoderara, mi ser fallecerá.
Siento y pienso, veo y recuerdo, son felices los momentos, pocos pero felices, simples pero diferentes, todo a la vez.
Caer
o
volar
una decisión que debo tomar, elegir entre el bien y el mal, entre la espada y la pared, entre la espina y la daga, entre el amor y el odio