eduardocarpio
Poeta adicto al portal
Declaración de amor
Y así llegó el día en que era necesario decirte aquello que pensaba, en cómo hilvanar el discurso; al fin rendido sin una sola frase que con fortuna expresase un vínculo, pues ello era mi intención, cambié la estratagema y di en leer poemas de amor de todas las épocas doradas, de plata, agridulces, ..., mas en tal gracia me quedé dormido y de nuevo sin nada que tuviera visos de aquello que anhelaba. Acabándose el tiempo, escribí al fin:
Me creerías si te dijera que mi corazón te ama fielmente, sin miedo que por tal se entienda renuncia, peso grave o fatalidad. Nada hay que trueque en duda mi determinación. Pienso con frecuencia que no existe ningún enigma o poder capaz de disuadirme, mas al contrario, me refuerza con vehemencia en ese lazo mortal, sí, pero que en mí es profundo y claro deseo hasta la muerte. Que por libre, nadie mediatice tu respuesta.
eduardocarpio
4 de diciembre de 2013
Y así llegó el día en que era necesario decirte aquello que pensaba, en cómo hilvanar el discurso; al fin rendido sin una sola frase que con fortuna expresase un vínculo, pues ello era mi intención, cambié la estratagema y di en leer poemas de amor de todas las épocas doradas, de plata, agridulces, ..., mas en tal gracia me quedé dormido y de nuevo sin nada que tuviera visos de aquello que anhelaba. Acabándose el tiempo, escribí al fin:
Me creerías si te dijera que mi corazón te ama fielmente, sin miedo que por tal se entienda renuncia, peso grave o fatalidad. Nada hay que trueque en duda mi determinación. Pienso con frecuencia que no existe ningún enigma o poder capaz de disuadirme, mas al contrario, me refuerza con vehemencia en ese lazo mortal, sí, pero que en mí es profundo y claro deseo hasta la muerte. Que por libre, nadie mediatice tu respuesta.
eduardocarpio
4 de diciembre de 2013