pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
No fuiste testigo
de mis primaverales años
pero, si tú quieres
tuyos serán mis veranos
y todos los otoños
hasta que llegue mi invierno.
No pudiste compartir
mis sueños infantiles
pero, si me permites
te daré realidades
llenas de fantasía
y el soñar será, día trás día.
No fue tu privilegio
el ser descubridor en mi piel
pero eres el colono
que la ha cultivado
entre dulces caricias
de leales entregas.
Otra escuela me enseñó
a ser hembra fiera
pero tú me enseñaste
a ser esta mujer,
una mujer liberada
llena de pasión bendita
y con ansias de amarte.
Hoy te declaro mi gran misterio,
mi fuente de versos,
mi sol encarnado,
mi universo al desnudo
y señor de mis latidos.
de mis primaverales años
pero, si tú quieres
tuyos serán mis veranos
y todos los otoños
hasta que llegue mi invierno.
No pudiste compartir
mis sueños infantiles
pero, si me permites
te daré realidades
llenas de fantasía
y el soñar será, día trás día.
No fue tu privilegio
el ser descubridor en mi piel
pero eres el colono
que la ha cultivado
entre dulces caricias
de leales entregas.
Otra escuela me enseñó
a ser hembra fiera
pero tú me enseñaste
a ser esta mujer,
una mujer liberada
llena de pasión bendita
y con ansias de amarte.
Hoy te declaro mi gran misterio,
mi fuente de versos,
mi sol encarnado,
mi universo al desnudo
y señor de mis latidos.