Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
DEGUSTACIÓN DE DIOS
Rueca imparable.
Gira la creación, el tiempo,
frena la explosión el mundo
su átomo disuelto.
Cosmos no figura
ni lastre ni ostracismo,
no hay tal cosa en la Idea,
el Código, el Signo.
Asombro sigiloso,
este polvo-hombre
contempla si al fin puede
contar todas las estrellas
los infinitos arenales del desierto.
Traduce y murmura viejas lenguas
el Todo nuevamente renace.
En inagotables ánforas nos da a beber
el agua de la Vida.
Rueca imparable.
Gira la creación, el tiempo,
frena la explosión el mundo
su átomo disuelto.
Cosmos no figura
ni lastre ni ostracismo,
no hay tal cosa en la Idea,
el Código, el Signo.
Asombro sigiloso,
este polvo-hombre
contempla si al fin puede
contar todas las estrellas
los infinitos arenales del desierto.
Traduce y murmura viejas lenguas
el Todo nuevamente renace.
En inagotables ánforas nos da a beber
el agua de la Vida.
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