manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Vuelvo a tenerte aquí,
en este presente,
en mi pupila de fuego,
en tu pupila de fuego y sangre,
en todas mis gotas heridas.
Palpo tu sabor etéreo,
tus ventosas plegables,
tu tinta azul,
tu magnetismo erótico,
toda tu corriente eléctrica.
En todo tu pleamar,
en lo alto de tu frente con el día,
me derramo en tu palma,
me voy disolviendo errático en tu pecho,
tu vientre es mi morada,
tu venita,
¡¡¡tu venita¡¡¡
Estas en alguna parte de mi cerebro que no coincido en reconocer,
ahí muy salvada por la realidad,
ajena a toda coherencia material,
pero muy material,
de carne y hueso,
reconozco el olor de tus ojos sobre mi piel,
tu pedazo de cielo.
Estas ahí caminando,
en una banca sentada,
detrás de mi,
no se,
te empiezo a sentir otra vez en la epidermis,
en mi furunculosis cutánea,
en mi noche,
en mi paramnesia general.