mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Déjame decirte en mil palabras
lo que tu último beso cinceló en mi alma,
transformando en ayer, todos los mañanas.
Déjame decir que tus silencios
hallaron en mi piel su último refugio
convirtiendo sus alas, en viejos recuerdos.
Déjame decirte que la lluvia
forjó caminos con mi llanto
cuando te fuiste, por el sendero del alba.
Déjame decir con desencanto,
que la aurora duerme en mi ventana
desde que tu ausencia se hizo parte de mi alma.
Déjame decirte que tus pasos
sembraron una y mil melancolías
en mis lóbregas noches, desde tu partida.
Déjame contarte como el cielo
se durmió en mis brazos,
al ver mi corazón que se rompió en pedazos.
Déjame decirte que la alondra
enmudeció su trino,
cuando tu ausencia se vistió de frío.
lo que tu último beso cinceló en mi alma,
transformando en ayer, todos los mañanas.
Déjame decir que tus silencios
hallaron en mi piel su último refugio
convirtiendo sus alas, en viejos recuerdos.
Déjame decirte que la lluvia
forjó caminos con mi llanto
cuando te fuiste, por el sendero del alba.
Déjame decir con desencanto,
que la aurora duerme en mi ventana
desde que tu ausencia se hizo parte de mi alma.
Déjame decirte que tus pasos
sembraron una y mil melancolías
en mis lóbregas noches, desde tu partida.
Déjame contarte como el cielo
se durmió en mis brazos,
al ver mi corazón que se rompió en pedazos.
Déjame decirte que la alondra
enmudeció su trino,
cuando tu ausencia se vistió de frío.
Última edición:
:: guapa