Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
DEJAME JUGAR CONTIGO.
Llevo detrás de ti desde que
se invento el tiempo, y tú venga
hacerte la estrecha cuando en
tus ojos leo que estas deseando
que tu cuerpo sea mi alimento.
Escucho en las voces que
arrastra el viento, que sientes por
mi lo mismo que por ti yo siento,
entonces no perdamos mas el
tiempo y vayamos a mi apartamento.
Deja ya de jugar a tu juego, que
yo te enseñare otro juego del
que te embriagarás tanto que
lloraras por querer recuperar
lo que perdiste y te robo el tiempo.
Tan loco me tienes, que necesito
imaginar que mil cadenas
atadas a mis pies impiden que mis
manos arranque tu vestido y mi
lengua se pasee por tu piel.
Deja ya de tocarme la moral y
empieza ya por tocar mis sueños,
pues mi mente llena de ellos está
y tu eres la mujer que me la ha de
vaciar, para volvérmela a llenar.
Puede ser que se pierda el hechizo
de la inocencia cuando por primera
vez se unan nuestro ser, pero hallaras
la verdadera magia del placer en el
fuego de nuestros cuerpos.
Hasta cuando voy aguantar que escondas
disimuladamente tu mirada detrás de
tus cabellos y, cuando voy ha observar que
las cortinas que medio tapan tus ojos se
abren para dejar paso a mis deseos.
Solo me queda esperar, esperar y seguir
llenando a mi mente de pretensiones
sensuales, pretensiones que nacen de mis
sentimientos y desembocan en tu cuerpo,
fantasías que quiero contigo fantasear.
Eladio Trigo.
28.01.07
Llevo detrás de ti desde que
se invento el tiempo, y tú venga
hacerte la estrecha cuando en
tus ojos leo que estas deseando
que tu cuerpo sea mi alimento.
Escucho en las voces que
arrastra el viento, que sientes por
mi lo mismo que por ti yo siento,
entonces no perdamos mas el
tiempo y vayamos a mi apartamento.
Deja ya de jugar a tu juego, que
yo te enseñare otro juego del
que te embriagarás tanto que
lloraras por querer recuperar
lo que perdiste y te robo el tiempo.
Tan loco me tienes, que necesito
imaginar que mil cadenas
atadas a mis pies impiden que mis
manos arranque tu vestido y mi
lengua se pasee por tu piel.
Deja ya de tocarme la moral y
empieza ya por tocar mis sueños,
pues mi mente llena de ellos está
y tu eres la mujer que me la ha de
vaciar, para volvérmela a llenar.
Puede ser que se pierda el hechizo
de la inocencia cuando por primera
vez se unan nuestro ser, pero hallaras
la verdadera magia del placer en el
fuego de nuestros cuerpos.
Hasta cuando voy aguantar que escondas
disimuladamente tu mirada detrás de
tus cabellos y, cuando voy ha observar que
las cortinas que medio tapan tus ojos se
abren para dejar paso a mis deseos.
Solo me queda esperar, esperar y seguir
llenando a mi mente de pretensiones
sensuales, pretensiones que nacen de mis
sentimientos y desembocan en tu cuerpo,
fantasías que quiero contigo fantasear.
Eladio Trigo.
28.01.07