Abrahám Emilio
Emilio.
¡Déjame llorar!, no me consueles
déjame sumergirme en la mísera depresión,
déjame que de lo inexplicable llore;
la devoción carcoma esta devoción
¿por qué maldita sea me enamoré?,
déjame que la odie y que de mi mente la borre.
¡Déjame llorar!... no tengas compasión
¡déjame!¡déjame!¡¡¡déjame!!!...
lloro y lloro suspirando
siento ya, un soplo maldito en el corazón
de tantas penas me estoy matando;
no me digas que no la ame.
¡Déjame llorar!... ¡por favor!
no quiero comer, dormir ni vivir,
quiero aprender de esta miseria:
amor y penas diluir
y morir por sobredosis de licor,
cortarme las venas y la arteria
déjame pasar ese cáliz de desamor.
¡Déjame llorar!... ¡maldición!
¡déjame!¡déjame!¡¡¡déjame!!!...
el amor es una poción venenosa
y un filoso inoxidable sable.
POESÍA DEDICADO AL DESAMOR...
todos los derechos reservados APDAYC-PERÚ 2015
Queda prohibido su copia y uso indiscriminado de esta poesía.
Anthony Acosta.
Última edición: