<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
Déjame que me abrase a tu tristeza
déjame desnudarla desde tus hombros
y hacerla anzuelo y presa a la vez,
déjame envolverme en tus manos
susurrándote mis labios
desde tu frente a tu vientre,
déjame que madure mi amor
por entre medio de tu pecho,
tomar prestado tus latidos y respiración
darle color a tus días nublados
con el color de tu piel canela,
Déjame tu cuerpo cansado
tu sonrisa de fruta madura,
déjame ser tu moneda
para la fuente de los deseos,
déjame que te mienta
decirte que el sol nace por el sur
y muere en el centro de tu ventana,
déjame colgar mis frases en tu espalda
mientras de noche te abrase.
Déjame ser el cepillo
que acomoda tus cabellos negros,
ser un beso soñoliento
que busque dormirse en tu cuello,
déjame que me abrase a tu tristeza
curarte la fe perdida
donarle tus lagrimas al viento,
y a tus suspiros encerrarlos en tus adentros
con besos en tu boca,
déjame que mis manos caminen
por los lunares de tu cuerpo,
conquistar tus montañas
y deambular por tus desiertos,
déjame tu silencio
y una nota breve
donde me entregues su propiedad.
Déjame que te abrase la tristeza
hacerte una fiesta
dentro de tu cama y cuerpo,
deja que tus pupilas
me fotografien el alma,
yo demolere el tiempo
caminando las distancias de tu amor
para unirme a tu piel gitana,
para enseñarte que no solo las ropas
abrigan y cubren tu desnudez,
déjame entrar en tu cuerpo
y de esa unión que nazcan
girasoles de tu vientre.
déjame desnudarla desde tus hombros
y hacerla anzuelo y presa a la vez,
déjame envolverme en tus manos
susurrándote mis labios
desde tu frente a tu vientre,
déjame que madure mi amor
por entre medio de tu pecho,
tomar prestado tus latidos y respiración
darle color a tus días nublados
con el color de tu piel canela,
Déjame tu cuerpo cansado
tu sonrisa de fruta madura,
déjame ser tu moneda
para la fuente de los deseos,
déjame que te mienta
decirte que el sol nace por el sur
y muere en el centro de tu ventana,
déjame colgar mis frases en tu espalda
mientras de noche te abrase.
Déjame ser el cepillo
que acomoda tus cabellos negros,
ser un beso soñoliento
que busque dormirse en tu cuello,
déjame que me abrase a tu tristeza
curarte la fe perdida
donarle tus lagrimas al viento,
y a tus suspiros encerrarlos en tus adentros
con besos en tu boca,
déjame que mis manos caminen
por los lunares de tu cuerpo,
conquistar tus montañas
y deambular por tus desiertos,
déjame tu silencio
y una nota breve
donde me entregues su propiedad.
Déjame que te abrase la tristeza
hacerte una fiesta
dentro de tu cama y cuerpo,
deja que tus pupilas
me fotografien el alma,
yo demolere el tiempo
caminando las distancias de tu amor
para unirme a tu piel gitana,
para enseñarte que no solo las ropas
abrigan y cubren tu desnudez,
déjame entrar en tu cuerpo
y de esa unión que nazcan
girasoles de tu vientre.
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