Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
Déjame sondear tus ojos
y buscarte.
sumergido en tus abismales lejanías
seré indagador y testigo
de las palabras guardadas
detrás de tan impenetrables silencios.
Déjame sembrar en tu alma
y cosecharte;
que germinen tus deseos
entre los surcos abonados
de mis mejores intenciones.
Seré pregonero
de tus oníricas ilusiones,
celoso protector
de tu plácida nostalgia.
Déjame vencer tu escudo
y ocuparte.
En ti cautivo
la libertad será
lo que siempre he pretendido,
de ti prisionero
la libertad será
como una de esas cosas
que nunca hacen falta.
y buscarte.
sumergido en tus abismales lejanías
seré indagador y testigo
de las palabras guardadas
detrás de tan impenetrables silencios.
Déjame sembrar en tu alma
y cosecharte;
que germinen tus deseos
entre los surcos abonados
de mis mejores intenciones.
Seré pregonero
de tus oníricas ilusiones,
celoso protector
de tu plácida nostalgia.
Déjame vencer tu escudo
y ocuparte.
En ti cautivo
la libertad será
lo que siempre he pretendido,
de ti prisionero
la libertad será
como una de esas cosas
que nunca hacen falta.