I
Hace tiempo que el amor no palpita
que mis manos no tocan esa cara bonita.
Hace tiempo que no abrazo ni beso,
siento mi sombra de piedra y mi cuerpo de yeso.
Hace tiempo que por ti ya no reso,
ya no espero tus labios ni deseo tu regreso.
Hace tiempo que no rio ni canto,
ni me envuelvo en tristeza, ni aflora mi llanto.
Y a pesar de tanto tiempo, hoy la pienso,
y del olvido surge tenso, el amor inmenso.
La queria, la quise... la quiero tanto.
Y el amor palpita y la siento lento, lento, lento.
II
¿Qué hago en esta soledad?
Rodeado de sonidos y recuerdos.
Todo tiene tu origen y tu sombra,
todo tiene tu sustancia.
Con sed bebo tu imagen, imagen de esperanza.
En cada voz tu nombre se levanta.
En todos los sonidos tu presencia me alcanza.
¿Dime, solo dime si todavía me amas?
Y si ya me olvidaste no me digas nada,
porque sin tu amor soy una sombra helada,
una caricia quebrada, herida y abandonada,
valiendo poco... casi nada.
III
Llenos de angustia y de tristeza
mis pensamientos abandonados.
Una lagrima tardía que no te besa
y una canción de enamorados.
Escribiré de soledad mis versos,
los rayare con tus palabras.
Surgirán de mi alma inmensos
recuerdos, para que tu les abras.
IV
Asómate y contempla mi penumbra,
besos húmedos, abandonados.
Dime lo que quieras pero déjame verte, olorosa y bonita
Dime que me amas aunque no sea cierto.
Yo besare tu sombra cuando caiga la tarde.
Te buscare en los árboles cargados de frutas.
Volaste de nuevo cuando más te amaba.
Aprendí a dibujarte con mis ojos y a pintarte con mis labios.
Y si no regresas aprenderé a olvidarte
con las ganas de verte y mis labios húmedos.
Dejare mis versos en las tardes tristes, en los árboles frutales,
para que tu me encuentres, aunque ya no me halles...
German g