versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Dejarme llevar hasta que no exista,
hasta no ser más que la evocación
de un atardecer de otoño con vistas
a la desnudez del olmo, canción
del viento que entre sus ramas recita
los versos tristes de nuestro Neruda.
Dejarme llevar hasta que la duda
no pueda alcanzar el ansia que incita
tu recuerdo, codicia de tus besos,
anhelos de mi piel hallar tus manos,
deseos de mis manos hallar tu piel.
Dejarme llevar hasta los ilesos
sueños que quemar, hasta los ufanos
cuerpos que amar, hasta tus ojos miel.