ANONIMA
Poeta adicto al portal
¿Dejarme morir en tus brazos?
no, no soy tan valiente como para intentarlo
lo que sostiene mi alma son tan sólo débiles lazos
y no creo que pueda mi frágil corazón soportarlo.
Dejándome morir en tus brazos
mi alma embelesada esperaría
de tu cuarpo algo más que un dulce abrazo
sin duda alguna, algo más que una caricia
¿Dejarme morir en tus brazos? ¡Jamás!
porque aunque mi corazón grite que te necesita
el corazón sabe que es pasión y nada más
y la razón la pena ya tiene suscrita.
El dejarme morir en tus brazos
¡Oh! terrible condena que arrastraría mi alma
al tener cargar por siempre los trazos
de una pasión ingrata y sólo por no tener calma,
esa calma bendita que llaman pureza
esta suerte maldita de tener la impaciencia
de apoderarme de ti y de tu majestuosa belleza
de fundirme contigo en cruel indecencia.
Por eso me repito y no me canso de gritar
morir en tus brazos... ¡Jamás, jamás!
y aunque mi alma lo va a anhelar
no puedo consentir este sentimiento fugaz...
no, no soy tan valiente como para intentarlo
lo que sostiene mi alma son tan sólo débiles lazos
y no creo que pueda mi frágil corazón soportarlo.
Dejándome morir en tus brazos
mi alma embelesada esperaría
de tu cuarpo algo más que un dulce abrazo
sin duda alguna, algo más que una caricia
¿Dejarme morir en tus brazos? ¡Jamás!
porque aunque mi corazón grite que te necesita
el corazón sabe que es pasión y nada más
y la razón la pena ya tiene suscrita.
El dejarme morir en tus brazos
¡Oh! terrible condena que arrastraría mi alma
al tener cargar por siempre los trazos
de una pasión ingrata y sólo por no tener calma,
esa calma bendita que llaman pureza
esta suerte maldita de tener la impaciencia
de apoderarme de ti y de tu majestuosa belleza
de fundirme contigo en cruel indecencia.
Por eso me repito y no me canso de gritar
morir en tus brazos... ¡Jamás, jamás!
y aunque mi alma lo va a anhelar
no puedo consentir este sentimiento fugaz...