ñonguito
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy por fin dejé de contar las estrellas,
dejé de confesarle secretos a la luna;
A partir de hoy volveré a dormir
mis ochos horas reglamentarias
de apoco con el tiempo se borraran mis ojeras,
producto de tanto insomnio por soñarte.
Al fin acabo, no fue malo extrañarte;
ya llevo tres mil seiscientos escritos
un verso de amor cada noche,
y una poesía de desesperación
cada dia, que solo a ti, te escribía.
Es hora que el mundo me conozca
como el peor idiota enamorado.
Es hora ya de despertar y disfrutar el sol,
Salir a caminar y empezar de cero
a saborear la dulzura ,de un rico beso
y escuchar una palabra de amor
lleno de mil te quieros.
dejé de confesarle secretos a la luna;
A partir de hoy volveré a dormir
mis ochos horas reglamentarias
de apoco con el tiempo se borraran mis ojeras,
producto de tanto insomnio por soñarte.
Al fin acabo, no fue malo extrañarte;
ya llevo tres mil seiscientos escritos
un verso de amor cada noche,
y una poesía de desesperación
cada dia, que solo a ti, te escribía.
Es hora que el mundo me conozca
como el peor idiota enamorado.
Es hora ya de despertar y disfrutar el sol,
Salir a caminar y empezar de cero
a saborear la dulzura ,de un rico beso
y escuchar una palabra de amor
lleno de mil te quieros.