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Dejemos las introducciones

marquelo

Negrito villero
Dejemos las introducciones.

El movimiento oscilante de tu sexo

como vestida lámpara

que juega dentro de un bajel en las mareas
nocturnas

La sed se detiene de golpe sin querer dar un paso más hasta verte

El viejo mueble de tronco de espera

La sombra se arquea con su
axila ahuecada de carbonero de sueños

Tu pulso
junto con tus tobillos
tiemblan​

Como un tiritar de dedos abriendo
una carta de amor

Los demonios del cuerpo nos rodean

Todo lo que no sea sangre es lujuria

Y estreno de una voluptuosidad
que se rumorea por las calles

Como si todo el mundo viera nuestros
sexos

Como un par de nudos de donde se agarra
la lengua que quiere liberarse


Y así nos vendamos con nuestros cuerpos

noche a noche
luego del adolescente libido

hasta que duren las velas...

Dejemos las introducciones.
 
Última edición:
Dejemos las introducciones.

El movimiento oscilante de tu sexo

como vestida lámpara

que juega dentro de un bajel en las mareas
nocturnas

La sed se detiene de golpe sin querer dar un paso más hasta verte

El viejo mueble de tronco de espera

La sombra se arquea con su
axila ahuecada de carbonero de sueños

Tu pulso
junto con tus tobillos
tiemblan​

Como un tiritar de dedos abriendo
una carta de amor

Los demonios del cuerpo nos rodean

Todo lo que no sea sangre es lujuria

Y estreno de una voluptuosidad
que se rumorea por las calles

Como si todo el mundo viera nuestros
sexos

Como un par de nudos de donde se agarra
la lengua que quiere liberarse


Y así nos vendamos con nuestros cuerpos

noche a noche
luego del adolescente libido

hasta que duren las velas...

Dejemos las introducciones.
A veces ese es el preámbulo de el gran acontecimiento que lo sucede.
Pero a veces estamos tan deseosos, que logramos eludirlo.

Saludos
 
Dejemos las introducciones.

El movimiento oscilante de tu sexo

como vestida lámpara

que juega dentro de un bajel en las mareas
nocturnas

La sed se detiene de golpe sin querer dar un paso más hasta verte

El viejo mueble de tronco de espera

La sombra se arquea con su
axila ahuecada de carbonero de sueños

Tu pulso
junto con tus tobillos
tiemblan​

Como un tiritar de dedos abriendo
una carta de amor

Los demonios del cuerpo nos rodean

Todo lo que no sea sangre es lujuria

Y estreno de una voluptuosidad
que se rumorea por las calles

Como si todo el mundo viera nuestros
sexos

Como un par de nudos de donde se agarra
la lengua que quiere liberarse


Y así nos vendamos con nuestros cuerpos

noche a noche
del adolescente libido

hasta que duren las velas...

Dejemos las introducciones.



Buenos y profundos versos nos regala poeta. Un placer pasar por su espacio poético y disfrutar con su lectura.
Un fuerte abrazo siempre.

 
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