roberetazos
Poeta asiduo al portal
¿Y a ti, qué te queda después de las resacas?
A mí puras ganas de desgana, yo sé
que aún te sigues acordando de mí en tu cama,
mis latidos pueden oírte, tras las rejas de tus sábanas.
Decidiste arroparte con tu frío y ahora quedas desnuda
ante las evidencias, de cara al mundo,
bajo nieves en Otoño, sobre melodías de Yann Tiersen
escribo yo, relatando a nuestro interior.
Las legañas de tus ojos piden descaro para no ver
la realidad que sigue con el trasfondo de los idealismos
de un supuesto mundo perfecto. ¿Algo más?
Creo que no. Ya sólo te arropas con dejar pasar el tiempo de tus ojeras.
Aún así, estaré aquí para que me pidas ayuda,
aunque mi descrédito por creerte lo haga con dudas,
dubitativas y tan exclamativas, cuando a tu almohada la pides ayuda; dejo las puertas entornadas por si algún día las quieres abrir.
©Roberto Zarco.
©www.robertozarco.com
A mí puras ganas de desgana, yo sé
que aún te sigues acordando de mí en tu cama,
mis latidos pueden oírte, tras las rejas de tus sábanas.
Decidiste arroparte con tu frío y ahora quedas desnuda
ante las evidencias, de cara al mundo,
bajo nieves en Otoño, sobre melodías de Yann Tiersen
escribo yo, relatando a nuestro interior.
Las legañas de tus ojos piden descaro para no ver
la realidad que sigue con el trasfondo de los idealismos
de un supuesto mundo perfecto. ¿Algo más?
Creo que no. Ya sólo te arropas con dejar pasar el tiempo de tus ojeras.
Aún así, estaré aquí para que me pidas ayuda,
aunque mi descrédito por creerte lo haga con dudas,
dubitativas y tan exclamativas, cuando a tu almohada la pides ayuda; dejo las puertas entornadas por si algún día las quieres abrir.
©Roberto Zarco.
©www.robertozarco.com