orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
a mi rubia
las cosas del mundo avanzan lentamente,
como el sonido de una canción de arcade fire que se pierde
caminando esquivo por un parque a medianoche.
las migraciones, el terror al abismo, el terror
a los cadáveres decapitados
-la Krisis demográfica y epistemológica de la sociedad-,
en cambio,
atraviesan nuestra espalda como
un relámpago solitario
que nos parte en dos mitades irreconciliables.
pero vos y yo no somos dos mitades, rubia:
solo somos una única canción de noche.
una sola playa caribeña que se extiende
desde el cabo hasta el golfo,
y un libro grueso que se lee desde el corredor de la segunda planta
cuando sabés que el chubasco no se detendrá.
somos una montaña que se yergue ante la niñez de nuestros ancestros.
ante los cadáveres decapitados
manejaremos la madurez de nuestras bocas.