Leonardo I.
Poeta recién llegado
Te abandono como un cobarde,
pero tal vez sea valiente
aceptar una derrota no complaciente.
Lo cierto viene a ser
que más me importa verte
que andar sin hacer,
que más me importa quererte
que ya no entender.
Y es que ni en una galería en París,
ni nevando, ni con Josiane,
ni en una buhardilla, ni en dAboukir
con Laurent, quiero yo esta vida inane.
Si pudiese yo pedir algo
una flor en mi mejilla
que se clave como astilla,
eso pediría, no ser aciago.
pero tal vez sea valiente
aceptar una derrota no complaciente.
Lo cierto viene a ser
que más me importa verte
que andar sin hacer,
que más me importa quererte
que ya no entender.
Y es que ni en una galería en París,
ni nevando, ni con Josiane,
ni en una buhardilla, ni en dAboukir
con Laurent, quiero yo esta vida inane.
Si pudiese yo pedir algo
una flor en mi mejilla
que se clave como astilla,
eso pediría, no ser aciago.
Última edición: