Fue así, como se atrajo circunstancia,
y de momento, ¿A quién le importa?
Si en el seno del evento hay estímulos dispuestos
que nos permiten perder conciencia,
dejándonos ser quienes realmente somos.
Pero superpuesto ante todo,
ocurrió el inicio,
curioso,
nocivo,
conmoviendo al alma en agridulce instante,
removiendo enigmas,
dejando al órgano expresar su yugo con la existencia,
demarcando dolor.
Y de momento, ¿A quién le importa?
Sólo a quien realiza, solo es quien comprende.
Y aunque pareció haberse hecho conexión,
la vil mentira confundió intenciones.
Y de momento, alguien importa...
Se permitieron compartir,
confiando,
desafiando paradigmas absurdos de cautela,
siendo naturaleza,
motivados por la efervescencia,
exploraron mutuos contornos,
descubriendo pasión,
calor,
lujuria,
deseándose el uno al otro,
degustando,
penetrando,
dehiscencia.
Perspiró... solo uno,
señal marchita, evidencia.
Luego, cansados por ímpetu, la unión termina, sufragando el deseo.
Es bello dormir alerta.
y de momento, ¿A quién le importa?
Si en el seno del evento hay estímulos dispuestos
que nos permiten perder conciencia,
dejándonos ser quienes realmente somos.
Pero superpuesto ante todo,
ocurrió el inicio,
curioso,
nocivo,
conmoviendo al alma en agridulce instante,
removiendo enigmas,
dejando al órgano expresar su yugo con la existencia,
demarcando dolor.
Y de momento, ¿A quién le importa?
Sólo a quien realiza, solo es quien comprende.
Y aunque pareció haberse hecho conexión,
la vil mentira confundió intenciones.
Y de momento, alguien importa...
Se permitieron compartir,
confiando,
desafiando paradigmas absurdos de cautela,
siendo naturaleza,
motivados por la efervescencia,
exploraron mutuos contornos,
descubriendo pasión,
calor,
lujuria,
deseándose el uno al otro,
degustando,
penetrando,
dehiscencia.
Perspiró... solo uno,
señal marchita, evidencia.
Luego, cansados por ímpetu, la unión termina, sufragando el deseo.
Es bello dormir alerta.