darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Delgada y fina es tu figura
en el retoñar de un crepúsculo,
en el hado de un instante
y de una raza que se perfecciona
en el árbol de la genealogía.
Delgada y fina es tu piel en el transcurso
de caricias enternecedoras
y de palabras que se amalgaman
en un sentir canoro.
Delgada y fina como la flor
y su clorofila,
el tallo que oscila con el soplo
de un dios enamorado.
Un aprecio se adensa en la rutina
de las nubes.
Enferma y débil tu belleza irradia energía lumínica.
Delgada y fina es tu cabellera opaca
que va tejiendo la vida de colores.
¿Por qué se bloquean mis sentidos en tu idilio?
Delgada y fina es la barrera que separa
una declaración absoluta de una ensoñación abstracta
y de sueños celestes que se contagian con la monotonía.
Besar tus pétalos pucela,
fragantes y rosáceos en la atmósfera irisada
de tu boca amada sin tocar tus protectoras espinas.
¡Vives en mí; delgada y fina!