davidul
Poeta asiduo al portal
Delicada,
como pálidos labios de judas,
que en el dulzor de la traición,
aun, sonríe, y aireada jura,
que soy semilla de su lujuria,
que yo, soy la palabra amor.
Una galerna congelo mi sangre,
más de mil punzadas,
mil sables mi clavaste,
en el ayer,
en el hoy y en el mañana,
pero todavía duermo,
en las sabanas de la añoranza.
Después de tropezar con piedras,
de rayos de realidad,
Todavía regaño,
al engaño que cultivé,y
abriendo camino entre la nada,
sentado espera el triste fantasma,
que se muere de esperar.
Después de tropezar con piedras,
de rayos de realidad.
como pálidos labios de judas,
que en el dulzor de la traición,
aun, sonríe, y aireada jura,
que soy semilla de su lujuria,
que yo, soy la palabra amor.
Una galerna congelo mi sangre,
más de mil punzadas,
mil sables mi clavaste,
en el ayer,
en el hoy y en el mañana,
pero todavía duermo,
en las sabanas de la añoranza.
Después de tropezar con piedras,
de rayos de realidad,
Todavía regaño,
al engaño que cultivé,y
abriendo camino entre la nada,
sentado espera el triste fantasma,
que se muere de esperar.
Después de tropezar con piedras,
de rayos de realidad.
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