Andrea Henao
Poeta recién llegado
¡y! Tú mi gran amor,
casi sin conciencia
sentado en una banca,
con sus ojos cerrados
Y la luna brillando a
nuestro alrededor.
Yo con mi mirada
fija en nuestro umbral,
aquel sitio donde noche a noche
entregamos nuestro amor.
Pero, hoy está vacío y triste,
porque ella está sóla con
su piel tibia... esperando a
Su amado.
Tal vez despertará para amarla
Ó Tal vez dormirá como un
niño cansado, dejando atrás
aquél deseo y aquella pasión
con que su amada anhela
tenerlo a su lado.
Pasará la noche fría y
llegará el sol con su calor,
para hacerme olvidar que...
Te estuve esperando para
tenerte entre mis brazos.
Y, sintieras aquella tibia piel
que muere por tí día a día.
casi sin conciencia
sentado en una banca,
con sus ojos cerrados
Y la luna brillando a
nuestro alrededor.
Yo con mi mirada
fija en nuestro umbral,
aquel sitio donde noche a noche
entregamos nuestro amor.
Pero, hoy está vacío y triste,
porque ella está sóla con
su piel tibia... esperando a
Su amado.
Tal vez despertará para amarla
Ó Tal vez dormirá como un
niño cansado, dejando atrás
aquél deseo y aquella pasión
con que su amada anhela
tenerlo a su lado.
Pasará la noche fría y
llegará el sol con su calor,
para hacerme olvidar que...
Te estuve esperando para
tenerte entre mis brazos.
Y, sintieras aquella tibia piel
que muere por tí día a día.