CARLOS OTALORA
Poeta recién llegado
Delirio
Entre el edén de tus caderas se desliza el viento
y sin permiso alguno el tiempo se torna lento,
el colapso de una perfección hecha carne
juega con mis sentimientos como en un sueño.
¡Oh! mundo suicida que mata mis modales,
encégese la luz del día hasta sentir,
hasta sentir el despertad.
Viajas en mis venas deteniendo mis latidos
coagulando mi ser, nublando mi alma;
con derecho a sólo pensar en ti
Entre el edén de tus caderas se desliza el viento
y sin permiso alguno el tiempo se torna lento,
el colapso de una perfección hecha carne
juega con mis sentimientos como en un sueño.
¡Oh! mundo suicida que mata mis modales,
encégese la luz del día hasta sentir,
hasta sentir el despertad.
Viajas en mis venas deteniendo mis latidos
coagulando mi ser, nublando mi alma;
con derecho a sólo pensar en ti