avel omaya
Poeta recién llegado
Cierro mis ojos:
me inundo de noche dentro de mi
y me dispongo a vivir de sueños y de ti.
Pero no tengo nubes ni estrellas ni luna,
solo me tengo a mi, rodeado siempre de ti.
Y me abrigo de ti como del día.
Pero me sueño herido de la vida y de ti.
Hay en la noche un pequeñísimo olvido de la vida.
Y en tu silencio, hay un pequeñísimo olvido de mi.
Pero yo te abrazo para que no te vayas,
cuando te sueñas lejos de mi.
Acomodo mis ojos en la noche inmensa,
y poco a poco mi tristeza piensa solo en ti.
Y el viento me arrebata las palabras
que no te quiero decir.
Entraña mía,
déjate abrazar de mis ternuras
y en un solo beso ahuyenta todo mi sufrir.
Avel Omaya.
me inundo de noche dentro de mi
y me dispongo a vivir de sueños y de ti.
Pero no tengo nubes ni estrellas ni luna,
solo me tengo a mi, rodeado siempre de ti.
Y me abrigo de ti como del día.
Pero me sueño herido de la vida y de ti.
Hay en la noche un pequeñísimo olvido de la vida.
Y en tu silencio, hay un pequeñísimo olvido de mi.
Pero yo te abrazo para que no te vayas,
cuando te sueñas lejos de mi.
Acomodo mis ojos en la noche inmensa,
y poco a poco mi tristeza piensa solo en ti.
Y el viento me arrebata las palabras
que no te quiero decir.
Entraña mía,
déjate abrazar de mis ternuras
y en un solo beso ahuyenta todo mi sufrir.
Avel Omaya.
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