El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Ocúltame junto a la primavera bajo tu vestido.
Tápale los ojos y, si gritamos,
también los oídos.
Baja las persianas, cierra de inmediato la puerta
que el reloj con sus espadas te quiere cazar despierta.
¿Interrumpimos de alguna manera los dados del azar?
Que tu cuerpo en calor se convierta y me hagas sudar,
evaporar el tiempo que pasaré sin soñar,
sin estar contigo.
Tápale los ojos y, si gritamos,
también los oídos.
Baja las persianas, cierra de inmediato la puerta
que el reloj con sus espadas te quiere cazar despierta.
¿Interrumpimos de alguna manera los dados del azar?
Que tu cuerpo en calor se convierta y me hagas sudar,
evaporar el tiempo que pasaré sin soñar,
sin estar contigo.