carola mastrogianni
Poeta recién llegado
Ya no hay rascacielos en este corazón.
Ya no tiene torres, ya no tiene pirámides, ni tampoco monumentos.
Se quedo tendido entre el polvo de sus cimientos,
acorralado entre piedras, vigas, restos a base de sus historias.
Pobre corazón debilitado,
desertor de la fe tanto antes venerada,
constructor de tantos sueños desbaratados.
Sus pasitos ya no vibran en son de las agujas del reloj.
Pobre este corazón,
tiene acalambrada las arterias,
sus ríos de sangre pasional, ardientes, galopantes,
se fundieron con los inviernos tan extensos,
congelados forman otra roca de sus misterios.
¿Quien sabe como se fue a morir,
quien sabe si alguien se sintió motivado de resucitarlo?
¿Por que murió el corazón siendo tan joven?
¿por que murió si sus latidos eran fuertes, pocos pero fuertes?
Murió por confusión,
yo se...,
pensó que era el amor quien lo estaba matando;
y no se dio cuenta, que fue el,
quien decidió saltar
Ya no tiene torres, ya no tiene pirámides, ni tampoco monumentos.
Se quedo tendido entre el polvo de sus cimientos,
acorralado entre piedras, vigas, restos a base de sus historias.
Pobre corazón debilitado,
desertor de la fe tanto antes venerada,
constructor de tantos sueños desbaratados.
Sus pasitos ya no vibran en son de las agujas del reloj.
Pobre este corazón,
tiene acalambrada las arterias,
sus ríos de sangre pasional, ardientes, galopantes,
se fundieron con los inviernos tan extensos,
congelados forman otra roca de sus misterios.
¿Quien sabe como se fue a morir,
quien sabe si alguien se sintió motivado de resucitarlo?
¿Por que murió el corazón siendo tan joven?
¿por que murió si sus latidos eran fuertes, pocos pero fuertes?
Murió por confusión,
yo se...,
pensó que era el amor quien lo estaba matando;
y no se dio cuenta, que fue el,
quien decidió saltar