el albatros
Poeta recién llegado
El humo guarda un aborto de esperanza.
Los tímpanos advierten mi vacío.
Una seda impube, irrumpe de repente.
Me envuelve y me condena
a hacer en la orilla castillos de arena,
a hacer pasto de mi hígado.
Mi esqueleto brilla a lengua de hiena,
Llena de lenguas heridas, mi anarquía.
Imploro desde Kaos a Oniros una orgía
en el regazo de cada vena.
Encuentran mi Otoño,se apiadan.
Me engalanan de Fénix sin disfraz.
Como la bruma, que las cenizas respaldan,
se esfuma esta narcótica alteridad.
Los tímpanos advierten mi vacío.
Una seda impube, irrumpe de repente.
Me envuelve y me condena
a hacer en la orilla castillos de arena,
a hacer pasto de mi hígado.
Mi esqueleto brilla a lengua de hiena,
Llena de lenguas heridas, mi anarquía.
Imploro desde Kaos a Oniros una orgía
en el regazo de cada vena.
Encuentran mi Otoño,se apiadan.
Me engalanan de Fénix sin disfraz.
Como la bruma, que las cenizas respaldan,
se esfuma esta narcótica alteridad.