Cris Ryan
herida viviente del sino
Eres mi dulce refugio
entrañable amor de Padre
me acunas desde hace siglos;
entrañable amor de Padre
me acunas desde hace siglos;
me encandilas
con el sol de cada día
me das la naturaleza
con perfumes sonidos
y colores de infarto;
me arrobas con melodías;
embriagas de amor mi alma
con las cosas pequeñas
me rodeas de paz dolor perdón
generoso dadivoco a manos llenas
con una guirnalda
coronas Tu silencio
ante los Cielos prometidos.
Sobrecogido en la intimidad
postrado cara al suelo
sobran las palabras
quien está enamorado
poco dice… mucho siente
la presencia innombrable
el éxtasis que embriaga
embarga empalaga.
Superar los desafíos con calma
ocultar una sonrisa amarga.
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