Maria Teresa Fuenmayor T.
Poeta recién llegado
Frente a mí su silencio sarcástico retumba.
-Te he de llenar-La reto en un susurro. Más que todo para mí misma.
Mis dedos se crispan, tensos.
Duelo intenso, duelo de voluntades.
El bolígrafo gira entre mis dedos temblorosos, traza signos ininteligibles en el aire.
Ella permanece quieta pero esquiva, muda pero implacable. Absurda pero inalterable.
Me rindo.
-Ganaste por hoy.
Mis palabras se pierden en un abismo enmarcadas en el sonido silencioso de su risa
burlona.
Es su día, que disfrute su triunfo. La próxima vez ya veremos.
Vendrán las musas. Estoy segura.
Entretanto la hoja blanca sigue allí, inconmovible y vencedora.
-Te he de llenar-La reto en un susurro. Más que todo para mí misma.
Mis dedos se crispan, tensos.
Duelo intenso, duelo de voluntades.
El bolígrafo gira entre mis dedos temblorosos, traza signos ininteligibles en el aire.
Ella permanece quieta pero esquiva, muda pero implacable. Absurda pero inalterable.
Me rindo.
-Ganaste por hoy.
Mis palabras se pierden en un abismo enmarcadas en el sonido silencioso de su risa
burlona.
Es su día, que disfrute su triunfo. La próxima vez ya veremos.
Vendrán las musas. Estoy segura.
Entretanto la hoja blanca sigue allí, inconmovible y vencedora.