Pelucienta
Poeta recién llegado
Desapariciones
Desesperación, suenan las alarmas, gritos, llantos,
mi país envuelto en un papel de regalo gris,
adornado con una cinta negra, que inunda todo mi desencanto,
mi corazón partido en dos, anuncian el comienzo del fin.
El poder los corroe e inundan sus corazones de maldad,
un pensamiento diferente te puede llevar a la muerte,
les bastaba un uniforme para tener el mando en esta desigualdad,
pero ni con la muerte pudieron callar la voz de un pueblo fuerte.
Mi bandera se tiñó de rojo entera, con la sangre derramada de inocentes,
y al pasar por aquel estadio indiferente,
quien diría que encontrarías la muerte por accidente,
en las manos de aquel militar inconciente.
Tierras y aguas fueron los sepulcros,
de aquellos que no tuvieron camposanto,
pero no sufras tu desencanto, porque este pueblo no olvida lo sacro,
y por siempre seguirá luchando, contra la opresión, la injusticia y por tanto;
los que aún pensamos diferente, seguiremos adelante por esta faz,
por aquellos familiares y para que tu alma descanse en paz.
Desesperación, suenan las alarmas, gritos, llantos,
mi país envuelto en un papel de regalo gris,
adornado con una cinta negra, que inunda todo mi desencanto,
mi corazón partido en dos, anuncian el comienzo del fin.
El poder los corroe e inundan sus corazones de maldad,
un pensamiento diferente te puede llevar a la muerte,
les bastaba un uniforme para tener el mando en esta desigualdad,
pero ni con la muerte pudieron callar la voz de un pueblo fuerte.
Mi bandera se tiñó de rojo entera, con la sangre derramada de inocentes,
y al pasar por aquel estadio indiferente,
quien diría que encontrarías la muerte por accidente,
en las manos de aquel militar inconciente.
Tierras y aguas fueron los sepulcros,
de aquellos que no tuvieron camposanto,
pero no sufras tu desencanto, porque este pueblo no olvida lo sacro,
y por siempre seguirá luchando, contra la opresión, la injusticia y por tanto;
los que aún pensamos diferente, seguiremos adelante por esta faz,
por aquellos familiares y para que tu alma descanse en paz.
Saludos...Pelucienta.