Cotidiana poesia
Poeta recién llegado
Desátame los pies, que me gustan los aromas y la fragancia de aire fresco.
Desátame los pies, te dije, que aprietas más que el tiempo a mis arrugas.
Desátame los pies, que necesito poder andar descalzo y saborear el terciopelo.
Pero luego, cuando anochece, y suena que ahí afuera hace frío, siempre están tus brazos libres.
Voy a volver a hacer un nudo, pero esta vez en nuestros corazones, en el que el punto de partida, sea la libertad.
Desátame los pies, te dije, que aprietas más que el tiempo a mis arrugas.
Desátame los pies, que necesito poder andar descalzo y saborear el terciopelo.
Pero luego, cuando anochece, y suena que ahí afuera hace frío, siempre están tus brazos libres.
Voy a volver a hacer un nudo, pero esta vez en nuestros corazones, en el que el punto de partida, sea la libertad.