Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Un día, se nos despertó cuatro veces la noche
como si la noche se hubiese quedado dormida.
Pisamos el cielo, saltamos colchones
y siete veces el techo nos regaló una caricia.
Abrí las ventanas, robamos el viento,
se nos llenó la casa del mar de la brisa,
eran las nueve, desayunabamos nubes
y se nos manchó el café de leche fría.
Nos llenamos de aire, abrimos el grifo,
nos dejamos llevar por la vela de tu sonrisa
a un lugar a catorce mares de distancia
de las costas de tu piel de aquel día,
de un mes de julio del que no recuerdo en que mes
empezamos a soñar un sueño y en el seguimos viviendo la vida.
como si la noche se hubiese quedado dormida.
Pisamos el cielo, saltamos colchones
y siete veces el techo nos regaló una caricia.
Abrí las ventanas, robamos el viento,
se nos llenó la casa del mar de la brisa,
eran las nueve, desayunabamos nubes
y se nos manchó el café de leche fría.
Nos llenamos de aire, abrimos el grifo,
nos dejamos llevar por la vela de tu sonrisa
a un lugar a catorce mares de distancia
de las costas de tu piel de aquel día,
de un mes de julio del que no recuerdo en que mes
empezamos a soñar un sueño y en el seguimos viviendo la vida.
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