Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me llaman poeta,
a los sin cuenta.
No puedo parar de tanta risa
floto al revés entre las brisas,
y hasta me siento enamoradiza.
Vi. a un poeta en su vehemencia
queriendo dar a un cien pie una muleta.
La pobre chicharra que no para
se quedo trabada por escribir un gran soneto.
Entre tanto desconcierto el escarabajo,
enojado,desmesurado,desencajado,
Grito ¡Carajo!
En lugar contar silabas, entre diéresis, sinéresis y hiatos
Sumo resto, multiplico, agudas graves esdrújulas,
En lugar de escribir un buen soneto.
Se quedo contemplando bordes de siluetas.
a los sin cuenta.
No puedo parar de tanta risa
floto al revés entre las brisas,
y hasta me siento enamoradiza.
Vi. a un poeta en su vehemencia
queriendo dar a un cien pie una muleta.
La pobre chicharra que no para
se quedo trabada por escribir un gran soneto.
Entre tanto desconcierto el escarabajo,
enojado,desmesurado,desencajado,
Grito ¡Carajo!
En lugar contar silabas, entre diéresis, sinéresis y hiatos
Sumo resto, multiplico, agudas graves esdrújulas,
En lugar de escribir un buen soneto.
Se quedo contemplando bordes de siluetas.
Última edición:
