calvared
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Descorché la botella de mi vida
y derramé su vino por el césped seco
de una esperanza desterrada.
Rasgué los cielos
en busca de una luna
con tus labios
y hallé el agujero negro
del olvido absurdo abandonado.
Cavé la arena en mi desierto,
con la paciencia desgastada,
tratando de hallar
un cometa de silencios
o un silencio hecho de gritos
¡qué más da!
que lleve dos o tres hilachas
de tu lienzo,
de tu obra que, inconclusa,
bogó en los mares del pasado
para hallar tal vez su puerto
en un corazón desconocido.
Tomé la senda del recuerdo
y mi botella, ya vacía de su vino,
reposa ahora abandonada,
abrazada solamente
por la huella de mis dedos,
de aquellos dedos
que escribieron tantos versos
en tu vientre
Y así, de su reguero rojo,
libarán las libélulas del sueño
y tintarán todas las rosas de mi infierno