ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Letras raídas,
enmohecidas con el tiempo,
pailas de velas negras
derretidas en el ocaso contemplo.
Destierro de halo místico
de los poetas muertos,
entonas jeroglíficos
en ecos de espíritu.
Ensordece y nadie escucha,
sombría dobla la campana,
vibran mudas lágrimas,
lamentos de ausencia eterna.
Cae sumiso aullido
salpicado de fango
en el lienzo tullido,
oscuro tango
bailas sin decoro.
Tremola en tu averno
un cuervo negro,
de agua es tu cuaderno,
se esfuma el verso integro.
Manos llenas de aire,
ente sin aforo,
descosida alforja,
¡invisible es tu tesoro!
Última edición: