Viten
Poeta fiel al portal
Siempre me pregunto
¿Por qué me pongo a temblar
cuando pasas a mi lado,
cuando te miro sin parar?
Son ya las nueve treinta
y yo no puedo aguantar
las ganas de llamarte
de preguntarte ¿Cómo estás?
Me vuelvo un poco loco
con el simple musitar,
en orden, las hermosas sílabas
que tu nombre han de formar.
Y con cada suspiro mío
(enamorado hasta el final)
viene a mi mente tu rostro,
tu sonrisa y tu mirar.
Tus mejillas, dos duraznos,
me encanta sin cesar,
como lo hacen esos ojos,
que me hipnotizan sin parar.
Por esos hermosos labios
daría todo sin preguntar.
Por un beso tuyo arriesgaría
mi vida sin pensar.
Mi corazón no lo entregaría,
pues es redundante mencionar
que te lo entregué aquel día
en el que te encontré por casualidad.
Así como ahora te regalo mis melodías,
mi amor y fidelidad
aunque sean tonterías.
Sé que te amo de verdad.
¿Por qué me pongo a temblar
cuando pasas a mi lado,
cuando te miro sin parar?
Son ya las nueve treinta
y yo no puedo aguantar
las ganas de llamarte
de preguntarte ¿Cómo estás?
Me vuelvo un poco loco
con el simple musitar,
en orden, las hermosas sílabas
que tu nombre han de formar.
Y con cada suspiro mío
(enamorado hasta el final)
viene a mi mente tu rostro,
tu sonrisa y tu mirar.
Tus mejillas, dos duraznos,
me encanta sin cesar,
como lo hacen esos ojos,
que me hipnotizan sin parar.
Por esos hermosos labios
daría todo sin preguntar.
Por un beso tuyo arriesgaría
mi vida sin pensar.
Mi corazón no lo entregaría,
pues es redundante mencionar
que te lo entregué aquel día
en el que te encontré por casualidad.
Así como ahora te regalo mis melodías,
mi amor y fidelidad
aunque sean tonterías.
Sé que te amo de verdad.