claudiorbatisti
claudiorbatisti
Desde aquel momento
Me pierdo en la inmensidad de tus ojos
y desde aquel momento no sé quién soy,
no recuerdo más mi nombre, ¡No me sirve!
Solo sé que soy tuyo. De estar vivo...
De ser un hombre que ama y arde
como una pira de heno encendida...
Escucho por un instante tu voz...
desde aquel momento, inevitablemente
me vuelvo insensible a otros sonidos,
siento vibrar tu cuerpo, como las cuerdas
de un violín, que entona una melodía de amor...
El ritmo lo da tu corazón que envuelve el mío...
y por un instante, tu dulce perfume,
el sabor incitante de tu piel…
Desde aquel momento no conozco más carne...
excepto la tuya... Solo siento el ansía de tenerte,
de saciar mi fuego entre tus brazos,
sin pensar en nada más, me dejo amar.
¡Me tomas y me arrastras si piedad
en el vórtice de tu deseo pasional!
claudiorbatisti
Me pierdo en la inmensidad de tus ojos
y desde aquel momento no sé quién soy,
no recuerdo más mi nombre, ¡No me sirve!
Solo sé que soy tuyo. De estar vivo...
De ser un hombre que ama y arde
como una pira de heno encendida...
Escucho por un instante tu voz...
desde aquel momento, inevitablemente
me vuelvo insensible a otros sonidos,
siento vibrar tu cuerpo, como las cuerdas
de un violín, que entona una melodía de amor...
El ritmo lo da tu corazón que envuelve el mío...
y por un instante, tu dulce perfume,
el sabor incitante de tu piel…
Desde aquel momento no conozco más carne...
excepto la tuya... Solo siento el ansía de tenerte,
de saciar mi fuego entre tus brazos,
sin pensar en nada más, me dejo amar.
¡Me tomas y me arrastras si piedad
en el vórtice de tu deseo pasional!
claudiorbatisti