Escalofrío sentí al entrar dentro de mí.
No fue un instante familiar ni un placer conocido, sino el desgarrar de mi ser que fue prohibido.
Ardían mis entrañas en los momentos contigo, y en un instante de encuentro,
el más gélido frío lo envolvió todo, y el sentir se quedó vacío.
No fue un instante familiar ni un placer conocido, sino el desgarrar de mi ser que fue prohibido.
Ardían mis entrañas en los momentos contigo, y en un instante de encuentro,
el más gélido frío lo envolvió todo, y el sentir se quedó vacío.