Darkshade
Poeta adicto al portal
La veo quedarse
-extinta-
la siento respirar;
aún las lágrimas siguen su curso
¡Y eso que no han comenzado a borbotar...!
Es el vacío inquieto de la soledad sin rostro,
de la fiereza que se queda en una cama
a millones de metros de mí.
No siento ya ni frío ni calor:
he procurado no sentir más;
su corazón sigue latiendo
por cada pulsación que he decidido escarchar.
Ningún humano ha caminado ya sobre la cuerda
frente al fuego;
ninguno más que yo…
En un futuro siempre presente,
una eterna agonía que comenzó
el día que sus ojos, impertinentes,
decidieron pautar la hora de mi despreciable expiración.
Poema con dedicación póstuma.
Madeline Conde.
Diciembre de 2010.
Madeline Conde.
Diciembre de 2010.
Última edición: