lamuralla
Poeta fiel al portal
[center:57dc88edc9]Buenas noches, corazón.
Antes de comenzar a leer,
busca mis ojos y mírame.
Frente a ti estoy,
en el recodo de tu sombra,
luego, junto a estas líneas volaré
en busca de ese país
donde dicen...
Que nunca se llora.
Y yo que ya nací llorando en verso,
va Dios y te pone ante mí,
completando mis estrofas...
Él nos hace un regalo
y, en lugar de dejarlo
en mitad del camino
entre el cielo y la tierra...
Lo deja entre las dos estrellas más lejanas,
para que sea imposible alcanzarlo...
Quisiera encontrarme un día
con la mirada de Dios
y preguntarle tantas cosas...
No sé, nunca nos hemos puesto de acuerdo
para mirarnos a la vez...
Mas, tú, amor,
que quisiste que fuera feliz;
no tengas dudas, lo fui,
lo fui y quizá, aún más, lo soy ahora...
Si me quedo, los dos vamos a sufrir.
Si yo sufro, nada importa.
Mas tú, no. Tú, no, amor.
Tú eres la firmeza del mar.
Yo sólo soy la roca
desgastada de rompeolas.
Y no quiero ver como llega el día
que ya cansado de luchar por mi persona;
las transparencias de tus aguas
en forma de palomas;
vuelan buscando
la resonancia de otras rocas...
Tal vez, me equivoqué
y no debí buscar tanto a la sencillez
en el alma de las personas.
Ellos no comprenden este amor.
La sencillez del puro amor.
Y han hecho que mi alma se convierta
en la más compleja de todas...
Si acaso estas llorando, corazón...
No lo hagas más, por favor,
y seca tus lágrimas...
La distancia ya es muy corta
y mi alma no se ha ido,
tan sólo, se fue mi forma...
Y mis ojos
seguirán viendo en tus ojos...
Y mi palabra
hablará en tu boca...
Y mi corazón
hasta que tú quieras, amor...
Vivirá en tu sombra.[/center:57dc88edc9]
Antes de comenzar a leer,
busca mis ojos y mírame.
Frente a ti estoy,
en el recodo de tu sombra,
luego, junto a estas líneas volaré
en busca de ese país
donde dicen...
Que nunca se llora.
Y yo que ya nací llorando en verso,
va Dios y te pone ante mí,
completando mis estrofas...
Él nos hace un regalo
y, en lugar de dejarlo
en mitad del camino
entre el cielo y la tierra...
Lo deja entre las dos estrellas más lejanas,
para que sea imposible alcanzarlo...
Quisiera encontrarme un día
con la mirada de Dios
y preguntarle tantas cosas...
No sé, nunca nos hemos puesto de acuerdo
para mirarnos a la vez...
Mas, tú, amor,
que quisiste que fuera feliz;
no tengas dudas, lo fui,
lo fui y quizá, aún más, lo soy ahora...
Si me quedo, los dos vamos a sufrir.
Si yo sufro, nada importa.
Mas tú, no. Tú, no, amor.
Tú eres la firmeza del mar.
Yo sólo soy la roca
desgastada de rompeolas.
Y no quiero ver como llega el día
que ya cansado de luchar por mi persona;
las transparencias de tus aguas
en forma de palomas;
vuelan buscando
la resonancia de otras rocas...
Tal vez, me equivoqué
y no debí buscar tanto a la sencillez
en el alma de las personas.
Ellos no comprenden este amor.
La sencillez del puro amor.
Y han hecho que mi alma se convierta
en la más compleja de todas...
Si acaso estas llorando, corazón...
No lo hagas más, por favor,
y seca tus lágrimas...
La distancia ya es muy corta
y mi alma no se ha ido,
tan sólo, se fue mi forma...
Y mis ojos
seguirán viendo en tus ojos...
Y mi palabra
hablará en tu boca...
Y mi corazón
hasta que tú quieras, amor...
Vivirá en tu sombra.[/center:57dc88edc9]